Así imagina Bogotá la Cumbre Popular Urbana

10 octubre, 2018 |
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Imagina Bogotá:  ¿Qué es la Cumbre Popular Urbana?

Cumbre Popular Urbana: La CUMBRE POPULAR URBANA la entendemos como el escenario de convergencia de diferentes organizaciones sociales y comunitarias, procesos sociales y populares, colectivos de trabajo, dinámicas académicas, organizaciones políticas, y hombres y mujeres que en general habitan en Bogotá y la región, que estén dispuestos a desarrollar una propuesta de acción y pensamiento sobre el quehacer en la ciudad y el te­­rritorio, y a construir una(s) ruta(s) para la configuración de una propuesta de Modelo Alternativo al imperante y por la construcción de la carta Bakatá por el derecho a la ciudad y el territorio.

 IB:  ¿Cuándo y por qué se constituyó?

CPU: El proceso comienza en el 2014 y buscaba generar espacios de convergencia, articulación y construcción conjunta con diversos procesos urbano-populares, donde a través de la organización de base hemos venimos construyendo paso a paso nuevas formas de relaciones en lo local y lo territorial y luchamos por la edificación de un proyecto nuevo de ciudad y territorio, con base en la disputa por la materialización del Derecho a la Ciudad y el Territorio y en defensa de estos.

Hemos realizo la pre Cumbre en el San Juan de Dios 2015 y publicamos la primera declaración.

En el 2016 se realizó la 1ra Cumbre Popular Urbana en el colegio Claretiano de Bosa con la siguiente declaración.

IB: ¿Quiénes la integran?

CPU: Mujeres populares, jóvenes, adultos(as), vendedores(as) informales, comunidad LGBTI, integrantes de pueblos originarios, adultos(as) mayores, desempleados (as), ambientalistas, artistas, animalistas, población diversa funcional, colectivos de comunicación, género, artísticos, culturales, pedagógicos, docentes, trabajadores(as) de la salud, eclesiales, defensores(as) de la vida y los DDHH, organizaciones sindicales, usuarios(as) de transporte y de servicios públicos, pobladores y movimientos sociales y populares de Bogotá y la Región, y todos aquellos que de modo organizado o individualmente estén dispuestos a participar y construir.

IB: ¿Qué temas trabaja?

CPU: Ejercicio pleno de los derechos humanos en la ciudad y el territorio:

Por una ciudad y un territorio de derechos humanos.

Es la realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales sin discriminación alguna, asegurando la dignidad y el bienestar colectivo, en condiciones de igualdad, equidad y justicia. Todas las personas tienen el derecho a encontrar en la ciudad las condiciones necesarias para el ejercicio de sus derechos políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, asumiendo el deber de la solidaridad. Su objetivo es generar condiciones para el desarrollo de una vida digna y de calidad para todas las personas en la ciudad, tanto en lo individual como en lo colectivo.

Función social de la ciudad, de la tierra y de la propiedad:

Por una ciudad y un territorio para todos: incluyente, solidario, equitativo.

Se refiere principalmente a la distribución y la regulación del uso del territorio y el usufructo equitativo de los bienes, servicios y oportunidades que la ciudad ofrece, priorizando el interés público definido colectivamente. Su objetivo consiste en garantizar el derecho de todas las personas a un lugar seguro donde vivir en paz y con dignidad mediante la generación de instrumentos para el abatimiento y espacios participativos para el control de la especulación, la segregación urbana, la exclusión y los desalojos y desplazamientos forzados.

Gestión democrática de la ciudad y el territorio.

Por una ciudad un territorio políticamente participativo y socialmente corresponsable

Implica la participación ciudadana en todos los espacios y hasta el más alto nivel posible (decisión, control, cogestión) en la formulación, implementación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas, la planeación, presupuesto y control de los procesos urbanos.

Sus objetivos son el fortalecimiento de la democracia mediante la creación de espacios y mecanismos de decisión y gestión democrática directa y el desarrollo de programas participativos de planeación, seguimiento y evaluación de la gestión pública urbana.

Producción democrática de la ciudad y en la ciudad y en el territorio.

Por una ciudad y un territorio socialmente productivo.

Busca rescatar y fortalecer la capacidad productiva de sus habitantes, en especial de los sectores populares, fomentando la producción social del hábitat y el desarrollo de actividades económicas solidarias capaces de consolidar un hábitat productivo.

Sus objetivos son viabilizar el derecho de todas las personas a participar en la producción del hábitat y garantizar la inserción productiva de todas las personas, en especial las y los jóvenes, en la economía urbana.

Manejo sustentable y responsable de los bienes naturales, patrimoniales y energéticos de la ciudad y el territorio.

Por una ciudad y territorio viable y ambientalmente sustentable.

Persigue el uso socialmente responsable de los bienes y el disfrute por parte de todas las personas, comunidades y pueblos de un ambiente sano que les permita desarrollarse en igualdad de condiciones.

Su objetivo es garantizar mejores condiciones ambientales y que el desarrollo urbano no se realice a costa de las zonas rurales, de áreas de reserva ecológica, de otras ciudades y de las futuras generaciones.

Disfrute democrático y equitativo de la ciudad y el territorio.

Por una ciudad y territorio abierto, libre, crítico y lúdico.

Busca el fortalecimiento de la convivencia social y el rescate, ampliación y mejoramiento de los espacios públicos.

Su objetivo es rescatar y fortalecer la función cultural, lúdica y recreativa del espacio público y el respeto y fortalecimiento de la diversidad cultural en la ciudad y la región.

IB: ¿Cómo funcionan?

CPU: Es un espacio de coordinación de sectores y territorios, en el cual se articulan las agendas de ciudad que traen los diferentes espacios y referentes a nivel local y distrital.

IB: ¿Qué actividades tienen programadas?

CPU: 10 de octubre marcha por la defensa de la educación Museo nacional 10 a.m.

Premio antimomumento al botadero Doña Juana 1 de noviembre a sus 30 años.

8 de noviembre 1000 días de gestión “Bogotá mejor para todos” Sintrateléfonos con la Plataforma por el derecho a la ciudad.

IB: ¿Cómo imaginan Bogotá?

CPU: Nuestro modelo alterativo, se debe entender como una apuesta que se construye desde la base, desde la experiencia vital, desde el caminar y el sentir colectivo, desde el conjunto de contradicciones y dificultades que se desprenden de las complejas relaciones sociales que son parte componente del modelo urbano vigente. Sin embargo, nuestro modelo parte también de un principio de realidad, y reconoce los acumulados históricos y la centralidad actual que juega el derecho a la ciudad en la lucha política por la autodeterminación, la vida digna y el desarrollo del mandato popular.

Fundamentamos nuestra lucha y construcción de propuesta en el derecho a la ciudad, por ser éste indivisible e imprescriptible, en forma tal que permita su usufructo equitativo, entendido desde los principios de sustentabilidad, democracia, equidad y justicia social, en que la ciudad define una condición estructural y una visión integral, siendo una responsabilidad colectiva, sin importar el nivel de especialidad de cada quien, ni su condición social, cultural o económica.

Por tal razón consideramos necesario hacer re-lectura de lo urbano y el territorio de manera colectiva, que recoja la diversidad y la complejidad de la ciudad. Esta re-lectura debe llevar a mejorar sus condiciones, a la reinterpretación actual del proceso de expansión y consolidación urbana en las ciudades, al establecimiento de lineamientos para el reordenamiento territorial; y fundamentalmente la lucha social, que solo va a ser posible en la media en que se impulse y dinamice y para esto es necesario que se haga un balance de lo que se ha hecho, los retos que tenemos en la actualidad y como los enfrentamos desde la reinvención de nuevas formas que nos permitan volver a ser protagonistas en la ciudad.

Partiendo de esta realidad y siendo consciente de que para hablar de un modelo alternativo de ciudad y territorio es necesario iniciar una reflexión profunda, que parta de reconocer las apuestas, los avances, alcances y limitaciones que tenemos como movimiento social en Bogotá; y que la construcción de dicho modelo alternativo pasa por el ejercicio colectivo de entender cuál es nuestra apuesta colectiva para construir en los territorios desde la autonomía, que permita generar redes eficaces de solidaridad como pobladores urbanos, ponemos en consideración algunos elementos para iniciar el debate y la construcción de nuestra propuesta, la que hemos denominado modelo alternativo de ciudad y territorio

Ordenamiento territorial propio

Es fundamental construir una propuesta de ordenamiento territorial popular, que nos permita disfrutar del territorio en general y del suelo urbano en particular a partir de nuestros intereses y necesidades, que inicie con un ejercicio de conocimiento e investigación del suelo urbano y su uso; que a su vez nos permita establecer esa relación de lo urbano con lo rural de manera autónoma. Trascendiendo el diagnóstico y avanzando en la consolidación y materialización de propuestas alternativas que reconozcan las formas populares de gestión en la ciudad, pero que a su vez estas recojan los pocos instrumentos que brinda la institucionalidad para su efectividad y agilidad en la concreción

Nuestro Gobierno

Debemos constituir una cultura política, que nos permita evidenciar la ruta en nuestro ejercicio de poder desde los territorios., definiendo el alcance y aporte concreto de lo institucional en la construcción de poder como ejercicio de la democracia, sin dejar de lado la construcción de un movimiento social urbano que agencie y dinamice esta cultura política que a su vez reconfigure el sentido y el fundamento de la democracia en la ciudad.

El ejercicio político comunitario debe construir igualdad y horizontalidad en medio de una sociedad vertical, desde el reconocimiento de las prácticas de identidad con las organizaciones, los territorios, la memoria y las dinámicas populares. En este sentido la reconstrucción de la memoria histórica del movimiento social urbano es una tarea fundamental para construir identidades y simbologías propias que identifiquen y posicionen las reivindicaciones, banderas de lucha y el proyecto histórico de humanismo para la ciudad

Lo Local y General como Escenarios de Formación Política para la Organización Social

Dentro del quehacer político los escenarios institucionales deben ser entendidos como una forma de trabajo y un escenario más de acción social; la mala interpretación del sentido de estos, además de la poca vocación de poder del movimiento popular es también uno de los motivos fundamentales de su fragmentación, cayéndose en procesos de cooptación o adhesión sin crítica a lo institucional. Lo público es escenario de lucha social y política.

Entonces frente al problema de la fragmentación tiene mayor peso la cultura política y no la descentralización, es decir las formas de hacer y ser comunidad reflejan hoy ausencia de propuestas para resolver los problemas estructurales.

La reconstrucción de un Movimiento Popular pasa por enfrentar de forma constante y efectiva esta fragmentación y saber articular la disputa del poder macro con las luchas locales y cotidianas. En esta tarea las acciones políticas van desde la movilización hasta la Educación Popular.

Nueva organización territorial del país: que adelante planes de organización territorial urbanos populares y democráticos en las regiones, reconociendo la diversidad y las diferencias tanto de pueblos que habitan al interior de los territorios urbanos, como entre las ciudades de Colombia. Que articule de manera las diferentes dimensiones de la vida: económica, ambiental, cultural y social.

Estos elementos centrales podrían permitirnos ubicar las luchas históricas que hemos venido reivindicando.

Entre las que se encuentran:

La necesidad de garantizar por parte del Estado el acceso a los Bienes de Consumo Colectivo, que son entendidos como los elementos necesarios que las familias apropian de diversas maneras para el mantenimiento de sus condiciones básicas de vida. Dentro de los Bienes de Consumo Colectivo se encuentra la vivienda, la educación, la salud y los denominados servicios públicos, y frente a estos se realizan unas aportaciones particulares:

Frente a la vivienda:

– Apropiación de predios baldíos, construcción colectiva de unidades habitacionales y mejoramiento integral de las viviendas existentes.

– Desarrollar acciones que cuestionen las políticas sociales en la sabana y Bogotá y exijan un territorio para el hábitat y la vida digna, a partir de reivindicaciones centradas en vivienda, transportes y servicios públicos.

Frente a los servicios públicos:

– La privatización de los servicios públicos ha traído no solo el aumento en la tarifa de estos, sino, la ausencia de propiedad pública de bienes esenciales para la vida. Por lo cual es fundamental crear una o varias Empresas Sociales mixta, multiactiva y solidaria, que puedan prestar los servicios y sean gestionadas desde las organizaciones sociales.

Los cargos básicos incluidos en el pago de las tarifas están relacionados principalmente con los costos de creación de la infraestructura necesaria para la prestación del servicio. Dado que las compañías cuentan con las capacidades instaladas, este cobro debe eliminarse del cobro a las familias colombianas.

En la gestión y puesta en marcha de un modelo alternativo de ciudad, a través de la iniciativa y la incidencia podemos entender los procesos participativos en la configuración territorial de las comunidades. El tomar consensos a partir de disensos, bajo esquemas de autocríticas constructivas y permanentes, es un garante de que el diseño y gestión de los territorios se hace de forma mancomunada y proyectada. Se trata de reivindicar bienes comunes, como son el suelo y los recursos naturales a partir de la gestión colectiva desde fuerzas políticas que se tracen un proyecto de ciudad distinto al modelo acumulativo, especulador y neoliberal. La relación con la región, con sus vecinos, pues depende del modelo de ciudad que forjemos, si es uno que reconoce sus límites en cuanto a la expansión, y asume sus propias luchas para no permitir que la única opción sea “ir a la ciudad a trabajar¨

Estos son algunos de los elementos que desde el proceso de cumbre hemos venido discutiendo, teniendo como centro la construcción de un modelo alternativo para la ciudad y el territorio los cuales dejamos como elementos para iniciar el debate el cual creemos debe abordarse.

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