Padecer asma y apoyar a Miguel Uribe Turbay, es una contradicción hasta biológica

15 marzo, 2019 |

De forma casi ofensiva la Rae define asma como “enfermedad de los bronquios “como si fuera una bobadita y ya. Obviando que durante una crisis parece que se escapa un poquito de vida, con cada intento por respirar miramos al pánico a los ojos, la angustia nos abraza, nos sentimos presa de la asfixia y parece que todo llega a su fin.

Como si fuera poco, quienes hacemos parte de la comunidad asmática hemos sido víctimas de mentiras “con los años se te quita” ¡MENTIRA! Han pasado 21 años y todavía cargo con el inhalador, todavía me ahogo cuando corro, cuando algún lugar está húmedo, cuando hay polvo en el ambiente y en los últimos días, cuando camino por Bogotá.

Después de que la ciudad mejorara la calidad del aire en 2015, en lo que va del 2019 llevamos dos alertas por emergencia ambiental debido a la contaminación de este.calidad_aire_contaminacion_bogota_humana_imagina_petro

Es curioso que el Distrito no cuente que, como resultado de la contaminación del aire, la esperanza de vida se reduce en unos años, aumentan los ingresos hospitalarios por enfermedades cardiovasculares y pulmonares. También es curioso que culpe al fenómeno del niño, como si se tratara de una cosa por allá lejana que no tiene nada que ver con la adaptación o no al cambio climático y se hable de prevención, pero no enfocada en un tema de salud pública, sino con medidas individuales del tipo “use tapabocas”.

Y es que no nos digamos mentiras, 2019 no ha sido un buen año para quienes padecemos asma. No es porque se nos olvide el inhalador o tomarnos la prednisolona, es porque la flota de buses de TransMilenio nos enferma, subirnos a TransMilenio nos enferma, la tala indiscriminada de árboles nos enferma, los SITP provisionales nos enferman, las revisiones técnico-mecánicas falsas también nos enferman. No necesitamos estudiar medicina para saber que nuestro sistema respiratorio sufre y cada día se deteriora, así nos pongamos papel periódico con Vick Vaporub y san_butamol_imagina_bogotaeucalipto en las noches, así nos pasaran por debajo de una cabra recién ordeñada o nos hubieran bañado con caldo de ojo en la infancia, nada de eso evita que sintamos el malestar.

Palabras más palabras menos, Peñalosa nos enferma, nos alborota las alergias. Pero no solo él, también quienes juran dar continuidad a su legado de contaminación y asfixia, por ejemplo, Miguel Uribe Turbay, que, con su síndrome de retroceder nunca, rendirse jamás, no se da cuenta que con Enrique como alcalde y él limpiando postes, retrocedimos porque la calidad del aire es peor y la alcaldía tiene la culpa.

Así que asmáticas y asmáticos de Bogotá ¡Uníos! No permitamos que sigan deteriorando nuestro diario vivir, que tengamos que decidir entre la taquicardia y respirar, evitemos que el Salbutamol pase a ser San-butamol.