En qué va el POT y la batalla por el modelo de ciudad

11 agosto, 2019 |

La Planificación Territorial, Ordenación del Territorio u Ordenamiento Territorial, es una herramienta interdisciplinaria y técnica administrativa que tiene por objeto el análisis y gestión de los espacios geográficos y territorios, tanto Urbanos como Rurales, esto en el marco de la organización política y administrativa de un país, región o localidad. Está planeación se realiza buscando equilibrio ambiental, económico y social. Particularmente en Colombia dicha herramienta se encuentra consagrada en la Constitución Política de 1991 y fue desarrollada mediante la promulgación de la Ley 388 de 1997 o llamada también Ley de Ordenamiento Territorial, en ella se encuentran los aspectos fundamentales que debe contemplar el ordenamiento del territorio para garantizar la sostenibilidad de este.

En la Ley de Ordenamiento Territorial, se encuentran los aspectos fundamentales que debe contemplar el ordenamiento del territorio para garantizar la sostenibilidad de este.

Los planes de ordenamiento territorial tienen una vigencia que depende de la proyección del análisis y las medidas que adopta, en general en nuestra reglamentación se tienen tres tipos de vigencia: contenido estructural correspondiente a tres periodos constitucionales, contenido urbano y rural de dos periodos constitucionales y contenido urbano y rural de un periodo constitucional. Para el caso de Bogotá la revisión del POT obedece a la modificación excepcional de normas urbanísticas definidas en el artículo 6 del Decreto 4002 de 2004, la cual permite ajustar normas urbanísticas de carácter estructural o general, con el fin de alcanzar los objetivos y estrategias territoriales de largo plazo, es decir que el POT que actualmente se discute en Bogotá es para 12 años.

Para la aprobación del POT se deben desarrollar tres etapas, la primera es la Planeación en donde se debe hacer una evaluación y seguimiento al plan de ordenamiento actual, se hace el diagnóstico de la situación actual de la ciudad  y se proyecta la visión que se tiene para el territorio, en donde se deben analizar variables económicas, ambientales, culturales, espaciales, demográficas entre otras; la segunda etapa es la concertación y consulta en la cual se adelanta un proceso de socialización con la ciudadanía a fin de recoger propuestas, inquietudes o solicitudes y de esta manera ajustar el plan, una vez se tiene el plan ajustado el POT pasa a un proceso de concertación con la CAR – Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca como autoridad ambiental, así como un proceso de consulta con el Consejo Territorial de Planeación Distrital – CTPD –; finalmente la tercera etapa es la aprobación por parte del Concejo de Bogotá. A continuación, se presenta un esquema del proceso de aprobación del POT.

Fuente: Secretaria Distrital de Planeación – SDP.

Pese a las ya conocidas molestias en el proceso de socialización con la ciudadanía, quiero referirme al proceso adelantado con las tres autoridades, CAR, CTPD y Concejo de Bogotá:

  • La concertación con la CAR: Después de seis meses de concertación, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) le dijo sí a los temas ambientales incluidos en el proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial del alcalde Enrique Peñalosa, esto pese a la recusación presentada contra el director de la entidad, Néstor Franco, por conflicto de intereses, la recusación fue presentada por la Veeduría Ciudadana para la Protección de la Reserva Forestal Regional Productora Thomas Van Der Hammen por «faltar al principio de imparcialidad para decidir sobre asuntos de interés para la Alcaldía de Bogotá», al considerar los hechos denunciados por el columnista de El Espectador Yohir Akerman, sobre el Plan Parcial previsto en la antigua sede de la corporación, que beneficiaría intereses particulares, en concreto estamos hablando del edificio en la esquina de la calle 36 con carrera séptima, enfrente del Parque Nacional, sucede que la Secretaría de Planeación aprobó el 26 de febrero de 2018, por solicitud del jefe de Infraestructura y Tierras de Ecopetrol, el Decreto 110 con el cual incorporó el terreno de la CAR en la carrera séptima con calle 36 al tratamiento de renovación urbana, lo que permitía una transformación sustancial de los usos y los índices de construcción, es decir un jugoso negocio inmobiliario.

Entonces la recusación tiene que ver con dichos intereses pues mientras esto ocurría y el aprovechamiento del terreno de propiedad de la CAR se multiplicaba de manera significativa, el alcalde Enrique Peñalosa tramitó ante de la CAR: 1) la solicitud de realinderación y sustracción de la reserva Thomas Van Der Hammen, y 2) la modificación del Plan de Ordenamiento Territorial. De esta manera los intereses inmobiliarios de la CAR y del alcalde Peñalosa empezaron a confluir. Vale recordar que la Procuraduría inhabilitó por 10 años y destituyó a Néstor Franco por irregularidades de planeación en la construcción de la PTAR 2 Chía, Franco apeló la decisión de su destitución y ahora se encuentra en estudio.

De esta manera los intereses inmobiliarios de la CAR y del alcalde Peñalosa empezaron a confluir.

Con todo esto la CAR firmó el Acta de Concertación Ambiental para el POT de Peñalosa, aunque también hay que decirlo con modificaciones que además demuestran las falencias e intereses del plan presentado por el alcalde, algunas de las modificaciones son las siguientes:

  1. Se prohibió la expansión del Relleno Doña Juana.
  2. Incorporar al POT la visión del cambio climático desde el modelo de ocupación y trazabilidad de las acciones de mitigación y adaptación.
  3. Incluir la gestión del riesgo como un eje integral del desarrollo territorial distrital.
  4. Reconocer la importancia del nuevo sistema de drenajes urbanos sostenibles y de cada uno de los elementos que lo conforman, incluidos algunos nuevos humedales, vallados artificiales, y conectores naturales y artificiales integrados a la Estructura Ecológica Principal de Bogotá.
  5. Aumentar 30.000 hectáreas nuevas de áreas que serán protegidas. Pasarán de 97.000 hectáreas a 127.000 en los cerros, Usme, Ciudad Bolívar y Sumapaz.
  6. Frente a la Reserva Thomas van der Hammen la incorporación de esta como determinante ambiental y el cumplimiento del plan de manejo. Adicionalmente, se modifican los trazados viales de las avenidas del Río, ALO, Ciudad de Cali, Arrayanes, Polo y San José para minimizar su impacto sobre la Reserva, las construcciones cerca de la Reserva tendrán que pagar en suelo o en dinero. Dentro de la Reserva estará prohibida la infraestructura dura, sin embargo, sigue la polémica con obras como ciclovías y senderos peatonales.
  7. Se condiciona la expansión de la ciudad en los suelos del norte a que se haya desarrollado al menos el 70 por ciento de la vivienda de interés social (VIS) y prioritaria (VIP) de Lagos de Torca. Igualmente, se establece un mínimo del 40 por ciento de ese suelo del norte, para vivienda de interés social.
  8. En el caso de la Reserva Protectora de los Cerros Orientales desde el proyecto presentado por el Distrito, se debe garantizar el cumplimiento de la Sentencia para su protección, aunque sigue la polémica por los 20 Parques Metropolitanos y Ecológicos de Montaña en la Franja de Adecuación que se propone construir.

La consulta con el CTPD.

El Consejo Territorial de Planeación del Distrital Capital – CTPD – es la instancia territorial de planeación de carácter consultivo creada por ley para garantizar el desarrollo del principio de la democracia participativa ligada al concepto de la planeación. En este sentido el CTPD tiene funciones respecto al Plan de Desarrollo Distrital y al Plan de Ordenamiento Territorial (POT), en las fases de formulación y el posterior seguimiento. Actualmente el CTPD está conformado por 100 consejeras y consejeros, los cuales representan a 22 sectores y poblaciones, quienes en un proceso de estudio y debate sobre POT presentado por Peñalosa tomaron la decisión de dar concepto NEGATIVO, sus razones a continuación:

El Consejo Territorial de Planeación del Distrital Capital en un proceso de estudio y debate sobre POT presentado por Peñalosa tomaron la decisión de dar concepto NEGATIVO.

  1. Errores demográficos y de proyección de la población: la Secretaría de Planeación estimó que para los próximos 12 años se deben construir 834.000 viviendas. Sin embargo, el CTDP asegura que el POT presenta diferencias demográficas del censo 2018 con respecto al crecimiento poblacional proyectado en el mismo, es decir, por ejemplo, que no es necesaria la expansión urbana hacia el norte, el occidente y el sur de la ciudad, particularmente en Ciudad Río, Ciudad Tunjuelo, Lagos de Torca y Ciudad Usme.
  2. Disminución de la equidad: el concepto del CTPD dice “disminuye la equidad territorial y, por tanto, afecta la calidad de vida de la mayoría de los pobladores de la ciudad”. No se incluye a la población informal, la inversión se concentra en el centro y se deja de lado a las periferias. “El sur de la ciudad sigue adoptando las actividades comerciales, económicas e industriales de alto impacto, manteniendo una inequitativa distribución de las cargas ambiental (minería, chircales, relleno sanitario, frigorífico, curtiembres, parqueaderos de SITP, entre otras). No se promueve la accesibilidad e inclusión de la población con discapacidad, a las minorías étnicas, etc. Tampoco se procura mejorar los lugares donde hay más enfermedad, más delitos y más pobreza.
  3. Participación ciudadana: no hubo un proceso de participación “incidente, democrático e incluyente” que facilitara la participación ciudadana. Según el CTPD, la Secretaría de Planeación no se tomó el trabajo de traducir los conceptos técnicos a un lenguaje más coloquial para que la ciudadanía pudiera comprender de qué se trata el nuevo POT.
  4. Ambiental: el CTDP manifiesta su preocupación por las zonas de expansión urbana en o cerca de la Reserva Thomas van der Hammen y el POMCA — Plan de Manejo y Ordenamiento de una Cuenca — del río Bogotá, lo cual genera choques entre los intereses inmobiliarios y el cuidado del ambiente. Megaproyectos en Ciudad Norte, Ciudad Usme, Ciudad Río, Ciudad Lagos del Tunjuelo van por encima de los espacios de protección y de acuerdos comunes entre los demás municipios.
  5. Cambio climático: el POT no incluye medidas para la mitigación del cambio climático como elemento clave para cumplir los compromisos internacionales en dicha materia para el 2030. El respeto por la ronda de los humedales para que ésta no sea intervenida con obras de infraestructura dura: alamedas, plazoletas, luminarias y la construcción de ciclo rutas. Así mismo se deben respetar las rondas hídricas y sus nacimientos para no llevarle los residuos de la construcción y demolición, conforme al (Artículo 171, Acuerdo de la Revisión General del POT para Bogotá D.C.) como está previsto para el río Bogotá.
  6. Economía: el POT para Bogotá establece tres tipos de áreas para actividades industriales, ninguna protege la industria bogotana ante los grandes proyectos de renovación urbana, planes parciales o proyectos de la red de transporte público masivo, “lo que podría significar un traslado de estas empresas de un lugar a otro, siendo inviable financieramente. Un ejemplo de esto es que las zonas más centrales donde se desarrollan actividades de manufactura como Puente Aranda, Montevideo y otras están destinadas a convertirse en aglomeraciones de vivienda”. Por eso exigen que en el POT se especifiquen las indemnizaciones correspondientes a las empresas que deban trasladarse por modificaciones en el uso del suelo.
  7. Bogotá Rural: el Consejo reclama un modelo de ordenamiento fundamentado en enfoques de gobierno que trasciendan la lectura urbana de lo rural, que reconozca procesos sociales, culturales y ambientales que constituyen los modos de vida campesina presentes en los territorios.
  8. Población en condición de vulnerabilidad: el CTPD asegura que este POT «no privilegia poblaciones vulnerables, ni las incluye, ni afectan la equidad, ni la justicia social y tampoco reconocen las territorialidades vulnerables que han sido reconocidas e incorporadas en la Visión de Ciudad y región construida por el Consejo”.
  9. Legalidad: el Consejo encontró además “inconsistencias, discrepancias e incongruencias profundas entre lo propuesto por la Administración Distrital y lo establecido en la Constitución Política”. Para realizar proyectos de crecimiento como Ciudad Arrayanes, Ciudad Conejera, Ciudad Encenillos y Ciudad Río, “la Administración Distrital intenta dejar sin efectos jurídicos no solo cuatro resoluciones del Ministerio del Medio Ambiente y una Resolución de la CAR, sino también la Sentencia del Consejo de Estado de 2006, que ratifica la legalidad de estos cinco Actos Administrativos”. Además, “para justificar el cambio de uso del suelo rural a suelo de expansión urbana en el Borde Norte y desarrollar los proyectos territoriales de crecimiento la administración distrital utiliza cifras poblacionales diferentes respecto a los datos del censo del DANE de 2018”.

Según este concepto de Consejo Territorial de Planeación Distrital la Administración Distrital debe realizar las modificaciones necesarias y convenientes para someterlo nuevamente a su consideración, sin embargo, la administración ha hecho caso omiso y ha presentado el POT para debate y aprobación en el Concejo de Bogotá.

Concejo de Bogotá.

En medio de protestas el pasado 5 de agosto fue radicado ante el Concejo de Bogotá, el proyecto de acuerdo sobre el Plan de Ordenamiento Territorial – POT – con el número 338 que será discutido inicialmente en la Comisión Primera Permanente de Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del Cabildo Distrital, a partir de esa fecha corren 90 días para adelantar la discusión del POT, sin embargo, antes de adelantar los debates, el cabildo distrital decidió escuchar las opiniones de la ciudadanía con respecto al proyecto, para ello se adelantaran dos ejercicios de Cabildo Abierto, el primero tendrá lugar el próximo 30 de agosto a las 9:00 de la mañana en el Palacio de los Deportes, una segunda jornada se realizará el 6 de septiembre. En este espacio la ciudadanía podrá expresar sus inquietudes, ser escuchada por el Alcalde Mayor y sus secretarios. La inscripción para participar en los Cabildos Abiertos debe realizarse personalmente en el Concejo de Bogotá.

Se adelantaran dos ejercicios de Cabildo Abierto, el primero tendrá lugar el próximo 30 de agosto a las 9:00 de la mañana en el Palacio de los Deportes, una segunda jornada se realizará el 6 de septiembre. La inscripción para participar en los Cabildos Abiertos debe realizarse personalmente en el Concejo de Bogotá.

Para la discusión del POT en el Concejo el cabildo distrital efectuó mediante balotaje en el que participaron los 15 concejales integrantes de la Comisión Primera Permanente de Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, la selección de los concejales ponentes, siendo elegidos Lucía Bastidas, del Partido Alianza Verde, Celio Nieves del Polo Democrático y Juan Felipe Grillo, del partido Cambio Radical. Ahora, cada uno de los concejales y la concejala Bastidas tendrán que preparar sus ponencias.

Así que nos encontramos en una batalla de menos de 90 días para debatir y defender un modelo de ciudad que regirá para Bogotá en los próximos 12 años. ¡Pilas que es nuestro deber participar!

Andrés Camacho M.

@andrescamacho_ Máster en Energías Renovables, Licenciado en Física, Ingeniero Eléctrico, Docente Universitario Vocero de la Revocatoria a Enrique Peñalosa y Somos Bogotá. Bloggero y Columnista de temas de Paz, Política, Ciudad, Energía y Ambiente.

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