¿En qué ayuda ser visibles?

7 diciembre, 2015 |

El 30 de octubre de 2015 se organizó una improvisada e informal reunión en donde varias personas hablamos sobre Colombia, Bogotá y la población LGBT.  Decidí compartir apartes de esta conversación sobre orientaciones sexuales, identidades de género, visibilidades y activismos, para alimentar los debates sobre las políticas de poblaciones.

Quién es quién:

Ophelia Pastrana: Trans y LGBT, Media Girl y Exgurú. Explicatríz en Platzi. Es una gran promotora de la cultura digital y de la adopción tecnológica como estilo de vida.

Michelle Barliza: mujer transgénero; trabaja en el Ministerio de Salud y Protección Social.

Diego Thorrens: Director General de la Corporación Vihda Nueva LGBTI en Bucaramanga. Activista.

Carolina Bautista: Profesional en marketing y publicidad en Platzi.

También tuvimos la grata compañía de la diseñadora Katherine Moreno.

¿En qué ayuda ser visibles?

Ophelia, Katherine, Carolina, Diego, Alejandro y Michelle

Re-unidas

La reunión se armó por varias personas que visitamos a Ophelia Pastrana en su hotel aprovechando su paso por esta ciudad. Mientras comíamos “comida de modelos”, es decir pizza a domicilio. La conversación comenzó por mi pregunta sobre la importancia de hacer evidentes y visibles las orientaciones e identidades sexuales.

Ophelia Pastrana: La gente que se queda en el closet es violenta contra la comunidad porque permiten en su cabeza que no esté chévere ser LGBT. Antes de volver a Colombia la primera vez yo estaba en el convencimiento total de que la comunidad LGBT en este país era inexistente.

Luego, descubrí una horda de gente gay en distintas ciudades. Y me topé que hay un serio problema de closet en Colombia. Mucha gente mayor de 50 no quiere hablar o ser visible.

Michelle Barliza: Uno debe tomar la decisión antes de empezar el tránsito incluso. Cuando lo hice fue muy público. Una vez en una clase algún compañero me preguntaba si para mí no hubiera sido más fácil “quedarme como estaba”. Yo respondí que hay que analizar en cada situación cuál es el costo emocional; ese es el reto. Yo sé que hacer un tránsito es duro pero yo decidí por eso, porque me.

Alejandro Jaramillo: Eso expresa las limitaciones de los derechos y las concepciones de libertad; también, la ignorancia sobre las identidades  de género.

Ophelia: La verdad es que cuando alguien así te violenta puede ser hasta divertido; yo lo veo como gente pataleando, desesperada. Lo negativo es cuando la gente se pone en posición de víctima. En una ocasión una chica que estaba en el tránsito me decía: “es que si yo salgo en la empresa, la gente va a pensar que soy trabajadora sexual”. Y yo le dije: “pues porque no sales”.

Y lo curioso es que las chicas que están en el trabajo sexual, tal vez porque han llevado una vida muy ruda, tienen una mente más abierta; les vale “tres”; o sea, pueden hablar de manera más tranquila.

El que sale del clóset en estos medios termina apareciendo en la BBC y para algunos con mayor razón es motivo de miedo.

Como decía yo en una charla que dí; una chica que me dice: “sí pues yo les digo a mis clientes que me la muestren primero y si la tienen más grande yo se lo regalo. Esto en el ámbito de mujeres trans es muy distinto. Tampoco estoy diciendo que hay que pasarla rudo pero el tema es que tienen una actitud muy linda y muy libre. Acá en Bogotá veo una horda de hombres y mujeres trans que están en el clóset.

Alejandro: Los closets son a la medida de quien está dentro. En Bogotá nos enorgullecemos de la política pública LGBT, y esto es un avance, pero a la vez nos equiparan a todas las personas. Nos dicen “los mismos derechos” y hace falta todavía avanzar hacia el reconocimiento diferencial.

Diego Thorrens: El discurso de los derechos puede destruir dentro de los mismos colectivos el valor real de cada una de las personas. Hay muchos estereotipos sobre las mujeres trans entonces cuando hay una con conocimiento, capacidad, formación y lucidez es muy potente y se hace muy visible pero no siempre de la manera correcta.

Ophelia: Creo que somos muy malos para el manejo de los medios.  Yo trabajo en comunicación. Soy presentadora y eso me ha llevado por varios caminos. Estoy montando también un monólogo. La última vez que estuve en Bogotá me reuní con Semana porque quieren hacer como un medio y me pidieron asesoría en la estrategia. Trabajo en medios digitales, he sido manager de varios youtubers muy famosos y ahí conocí una situación muy paradójica, los youtubers  de Colombia se fueron a México porque no sabían cómo salir del clóset.

El que sale del clóset en estos medios termina apareciendo en la BBC y para algunos con mayor razón es motivo de miedo.  

Además, en la “comunidad LGBT” hay mucha misoginia y eso es un problema más grande que lo LGBT. Los hombres gay afeminados son discriminados. Y nos la pasamos peleando dentro de la misma comunidad. No es LGBT sino L vs. G v.s B vs. T. yo me divierto mucho al ver la reproducción de las dinámicas de poder, por el orden de las letras, por ejemplo.

En México, la marcha LGBT se ha promocionado mucho tiempo como la marcha “gay” y ahora mucha gente trans sale a reivindicarse y decir que el término gay nos invisibiliza. Yo digo que es la marcha gay y también la marcha trans.

De una me ubican, por ser trans entonces debo ser peluquera. Y pues yo trabajo en mi profesión de finanzas en un Ministerio.

Michelle: A veces me preguntan, de una vez, sin conocerme que cómo me va en la peluquería. De una me ubican, por ser trans entonces debo ser peluquera. Y pues yo trabajo en mi profesión de finanzas en un Ministerio.

Ophelia: Yo soy muy “proestereotipos” en cierto sentido. La comunidad no ha progresado porque, aunque sea incómodo hablar de tolerancia, dentro de la comunidad tienes que entender que hay cosas que no te van a gustar pero que se deben de permitir. Entonces sí, el estereotipo del gay afeminado y de la trans muy femenina y voluptuosa, me gusta para reafirmar las diferencias.

Diego: A mí este año me impresionó la marcha de Bogotá porque la gente se separa por sectores y no las veía unidas.

¿En qué ayuda ser visibles?

Visibles

Un momento después, hablábamos  de las formas de habitar el espacio público…

Ophelia:  Como persona trans, sólo estas parada en la puerta del lugar y ya es disruptivo y eso es necesario.  Creo que es necesario hacer ese tipo de presencia.

Diego: El solo hecho de  ser trans supone, como una tarea, educar.

Ophelia: Todo el día somos las profesoras de lo trans. Porque para la gente no es tan impactante lo gay pero cuando llegamos a lo trans se espantan por las hormonas, las intervenciones, etc.

Alejandro:  ¿Por qué creen que la gente se queda en el closet?

Carolina Bautista: Hay un tema cultural y de educación: el mensaje de que si uno es diferente es algo súper fuerte. La diferencia no se debe visibilizar porque implica no pertenencia. Yo siento que aún más en el ámbito de Colombia en donde todos son “roscas”. El no pertenecer genera una angustia, un vacío.

“La verdad es que el discurso de tolerancia es bastante criticable, pero en últimas es mejor que lo que hay”

Ophelia: Como decía,  en el ámbito LGBT hay dinámicas de poder; por eso la pelea de las letras: “Ahora que soy gay puedo hacer estas cosas…” Está como ese pedo de no permitirse ser libre o moverse. Se pone la etiqueta y ahora la vives. Sólo la etiqueta. El mensaje debería ser tolerancia, que no es tan adecuado, porque la tolerancia la defino como una situación en donde estamos todos en una mesa; tú me cagas pero yo no te digo nada.

La verdad es que el discurso de tolerancia es bastante criticable, pero en últimas es mejor que lo que hay. Porque ese asunto de etiquetar se vuelve una tendencia a tratar de corregir y que la gente se comporte según unas etiquetas.

A mí me escriben todo el día preguntándome, después de contarme un rollo de preferencias sexuales: ¿qué soy? Demisexual, heteronormado, pregay, queer… La gente quiere una definición como si fuera un género musical.

Diego: ¿cómo es el ambiente en México?

Ophelia: Es mucho más abierto. En el DF, en particular es como este tema de una ciudad que ya lo vio todo. A mí en Bogotá me ha tocado vivir unas actitudes machistas en esta ciudad que no me ocurren en el DF. En México no me toca esto. Y se supone que allá es el país machista. En contraste, tengo amigos LGBT que son muy heterofóbicos porque no tienen contacto con heteros en su cotidianidad. Sobre todo los hombres gay.

A mí me escriben todo el día preguntándome, después de contarme un rollo de preferencias sexuales: ¿qué soy? Demisexual, heteronormado, pregay, queer… La gente quiere una definición como si fuera un género musical.

La verdad es que la comunidad LGBT allá es inmensa, todo el mundo es visible y está fuera del clóset y todo el mundo nos conoce .

Por eso me asombra que acá conoces a alguien y como que un rato después te enteras por algún motivo que es gay. No estoy pidiendo que la gente diga: “Hola, soy Gay Pastrana” o algo así, pero que no sea pedo, que no sea traba.

Carolina: La cuestión es que la gente más visible no tenga miedo de decir lo que es.

Ophelia: Yo soy representante de un proyecto de red social tipo Facebook pero con orientación LGBT y me preguntaron si podría encontrar personalidades de Colombia, para promocionar la red; que digan, que hablen abiertamente de su orientación sexual o su identidad y todas las personas que contacté no lo hacen. En este país la gente no lo dice.

Diego: Incluso en el ámbito de salud en donde yo trabajo, se enfatiza mucho esa actitud de ocultamiento con el concepto de HSH (hombres que tienen sexo con hombres); me ha pasado que en la policía me dicen que cuando a uno le hacen “así, eso” no implica que uno sea marica… Les da miedo aceptar que les produce placer.

Ophelia: Hay muchas cosas detrás de la homofobia y la misoginia. Yo  estaba preguntando a un amigo trans de aca; él era mi terapeuta antes, qué activismo se puede hacer en Bogotá así como del tipo que haga mucho impacto. Que sea muy visible que sea noticia.

En ultimas aquí hay que arreglar cosas a mí me gustaría meter la cucharada en eso, sin hacer algo grosero. Por ejemplo con intervenciones como las de Improv everywhere que son intervenciones sorpresivas en lugares públicos. Se coordinan todos por internet y por ejemplo en México un día cientos de personas suben sin pantalones al metro y es muy sorpresivo; la gente no sabe qué está pasando. Un día convocamos a doscientas parejas agarradas de la mano en público, hombres, sólo hombres o sólo mujeres, para que la gente comience a ver, no es más. Que socialmente la gente comience a ver a motivarse.

Michelle: Y más allá de las manifestaciones o los plantones. Justo hace poco hubo una por la demanda del procurador al derecho del cambio de sexo en la cédula.

Ophelia: Ahí sí encuentro que hay que visibilizar; porque está bien que la gente se entere que no es una cosa misteriosa y escondida. O que se presta para el sensacionalismo, como cuando me entrevistaron para Séptimo día que ponían el titular rimbombante: Cambio de sexo.

Michelle: A mí me pareció muy agresivo ese programa y te lo dije.

Ophelia: Si dependemos de esos medios no vamos a lograr una buena imagen. A mí me entrevistaron en Cromos en donde habían escrito así sobre Michelle Valencia: “y ya hasta en la calle le dicen señorita” y abres y el artículo se llama “Y tiene pene” ¡qué violento!

Hay muchos caminos y hay que pensar en hacerlo y creo que nos toca apoyar.  Para minimizar los problemas que hay en las sociedades y las familias.

Diego: Si puede ser que hay un lado oscuro en tanta visibilización sobre todo por estos medios que deforman lo que ha sido el proceso trans. Algo que me fastidia es que es una mujer de quien están hablando pero hablan de un hombre, sigue siendo hombre. Como sucedió en la última entrevista que publicaron de Endry Cardeño.

Ophelia: Yo últimamente estoy tratando de llevar la misma posición de Brigitte Baptiste: soy hombre y soy mujer. Según la situación. Eso explota la cabeza de la gente.

Alejandro: Lo que pasa con ella es que tiene una posición que para mí es problemática porque tiene una familia convencional. Es más tolerable. El mensaje que se puede derivar de personas como ella es que tenemos que cumplir con las normas que  la sociedad más conservadora impone. Claro que no digo que no tenga derecho a hacerlo. Pero genera muchas tensiones.

Ophelia: Sí puede ser que lo que comunica es que hay que cumplir. Pero en ultimas a mí me gusta su posición porque desarma una cantidad de posiciones transfóbicas. Abre puertas para el diálogo. A veces cuando me han buscado para entrevistarme me dicen: “es que ya entrevistamos mucho a Brigitte”.

Alejandro: Yo vuelvo con mi pregunta: ¿hasta donde eso aporta?

Ophelia: Pues a mí me pone súper triste ver algunos de esos medios en donde he estado que luego entrevistan más gente trans y hacen las mismas preguntas mal planteadas; como que no aprenden nada. Lo que evidencia su amarillismo. Por eso traigo en la cabeza rollos de otro tipo porque creo que no sirven esos medios. Dejar de dar entrevistas y construir otro tipo de comunicación. Aunque en últimas prefiero la mala exposición que la cero exposición.

La verdad es que para comenzar a liberar un poco este tema de que la gente no le tenga miedo a decir. Aun no encuentro bien la vía. Hay muchos caminos y hay que pensar en hacerlo y creo que nos toca apoyar.  Para minimizar los problemas que hay en las sociedades y las familias.

Alejandro Jaramillo

Artista audiovisual. Ha trabajado en diversas iniciativas de comunicación para el cambio social. Investiga sobre la relación entre los medios masivos y el acontecer social. Escribe sobre temas de diversidad sexual y genérica.

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