¿Cómo goza la gente en Bosa?

10 julio, 2016 |

El fin de semana como buena bogotana fui a Rock al Parque, donde ví abrumadoras cantidades de policías, me quitaron los zapatos en dos filtros y en el último fui muy requisada en el torso por parte de una de las agentes, al parecer quería cerciorarse de que no llevase nada ilegal en mi brasier. Todo estaba preparado para indisponer a los asistentes.

La cosa mejoró cuando en las pantallas proyectaban la publicidad de “Bogotá Mejor para Todos”, los asistentes no paraban de chiflar y gritar contra las mentiras de la administración, era poesía pura. Como sea, eso no pasaba con la Bogotá Humana de Gustavo Petro, ni siquiera en la de Samuel después del carrusel, ni en la del oportunista del Lucho.

Salí temprano con mi hermana para poder ir sentadas en la buseta, hasta la casa. Mientras pasaba el vehículo me di cuenta que casi nada iba para Bosa ¿cómo goza la gente en Bosa si el tema del transporte es tan difícil? ¿Será que son tan desparchados para viajar desde Bosa hasta el Simoncho?

Bosa es y fue tierra de guerreros por sus habitantes prehispánicos y por aquellos que llegaron huyendo de la violencia después de la década del 50, así como de inundaciones por el río Tunjuelo, bien conocidas por el virrey Antonio Ignacio de la Pedrosa y Guerrero en 1700 y pico, quien mandó construir un puente para evitar ahogados.

Actualmente parece ser que Bosa se está convirtiendo en algo así como el centro de los negocios en la ciudad, no quiero decir que el centro empresarial de la ciudad deje la 72 para irse a San Bernardino, claro que no. Pero si está jugando un papel importante en lo que serán las próximas elecciones presidenciales, en los negocios de Peñalosa y en los beneficios de las constructoras.

Desde que nuestro vicepresidente asumió su mandato, tomó por bandera la construcción de vías, sin importarle daños ambientales, ni culturales. Parece que con las viviendas pasa lo mismo.

Estaba inmersa en mis pensamientos, cuando vi una muchacha en muletas con toda la pinta para Rock al Parque, me pareció como dice mi familia “patialegre” (persona que agarra la calle, sin importar nada). Me acordé entonces de Elsa Noguera, la actual Ministra de Vivienda, quien antes fue formula vicepresidencial del vicepresidente.

Foto: http://www.minvivienda.gov.co/Paginas/inicio.aspx

Elsa viene fortaleciendo el programa del Ministerio de Vivienda “Vivienda Gratuita”, la otra bandera de Germán, sí ese en el que le toman fotos a gente poniendo los brazos sobre la cabeza como si fuera un techo, como imitando una coreografía del Club de Nubeluz.

bosa

Foto: http://www.minvivienda.gov.co/

En Bosa van a construir 6.129 viviendas de interés prioritario (VIP) en desarrollo del Plan Parcial Campo Verde, junto a la ciudadela El Recreo, el mismo lugar de las inundaciones, más lejos de todo, más en la periferia, más fuera de Bogotá. Pero esas ni siquiera serán gratuitas, en esas la gente tendrá que endeudarse.

Dice el periódico El Tiempo: “El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, y el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, le dieron la largada al programa que estuvo paralizado varios años debido a que el terreno estaba catalogado como zona de alto riesgo no mitigable, pero, tras obras de dragado en el río Bogotá realizadas por la CAR, el Instituto Distrital para la Gestión del Riesgo (Idiger) conceptúo que la zona pasó a ser de riesgo mitigable y eso destrabó el proyecto.”

El programa estuvo paralizado, además del riesgo, porque el Plan de Desarrollo de Bogotá Humana, definió que aislar a la ciudadanía no mejoraba sus condiciones de vida y por eso avanzó en la construcción de viviendas mejor ubicadas, como las de Plaza de La hoja en el  centro ampliado, que pese a sus bemoles es la puesta en marcha de una visión de ciudad realmente incluyente, realmente mejor para todos. El terreno de Campo Verde fue catalogado como zona de alto riesgo por encontrarse entre el río Tunjuelo y el río Bogotá, por la entidad que al parecer antes velaba por la gestión del riesgo y hoy hace las cosas para beneficiar a los constructores de Campo Verde, que ojalá no sean amigos de Vargas Lleras, ni de Elsa Noguera, ni del alcalde.

Tanto el periódico El Tiempo, como el Ministerio de Vivienda con quien el alcalde comparte las mismas constructivas amistades, celebran la construcción de la vivienda que estaba “estancada”. Macabro ¿no? El Estado tiene el deber de proteger a la ciudadanía, no de exponerla a que pierdan sus pertenencias y sus vidas en un terreno que se encuentra en la zona con mayor depresión topográfica del occidente de la capital, además de estar entre el río Bogotá y el Tunjuelo, como ya lo mencioné. Esa zona en temporada de lluvias siempre se inunda, basta recordar la trágica inundación de la Ciudadela El Recreo en 2011.

¿Se imaginan cómo será Ciudad Río que quedará todavía más abajo? Donde van a construir es en el valle inundable del río Bogotá, además del drama de las inundaciones, la Bogotá Mejor para Todos en lugar de contribuir a la descontaminación del rio Bogotá, pretende hacer todo lo contrario.

No me imagino un día en la vida de alguien que vivirá en Campo Verde, horas de bus para llegar a cualquier lugar, malos olores en su casa, la angustia de una inminente inundación, la revictimización a la orden del día. Si ahora me pregunto ¿cómo goza la gente en Bosa? Después de esta construcción ¿seguirán gozando? ¿tendrán razones para gozar?

*Foto Portada Tomada de Internet: Sostenibilidad.semana.com/ Inundaciones en Bosa en el 2010. Foto: León Darío Peláez/SEMANA