En el proyecto Campo Verde Peñalosa expone a riesgo de inundación a más de 6.129 familias de bajos recursos

6 julio, 2016 |

El 30 de junio de 2016, la Secretaria de Hábitat de la administración Peñalosa anunció, en el periódico El Tiempo, la construcción en Campo Verde, en Bosa, de cerca de 6.129 viviendas, lo cual pondrá en riesgo de inundación a un número igual de familias, con una implicación adicional porque el anuncio indica que más de 3.500 familias serían víctimas de desplazamiento por el conflicto armado, en riesgo de una doble victimización. Se trata de un plan parcial de 84 hectáreas aprobado en 2011, en el cual se construyeron 3.500 viviendas de interés prioritario (VIP) en la anterior administración, y quedaron restringidas unas 60 hectáreas por encontrarse en riesgo alto de inundación.

La Secretaria de Hábitat anunció  también que la construcción de esas viviendas era posible por  un  cambio del concepto técnico emitido por el IDIGER de zona de alto riesgo a zona mitigable debido a las obras de adecuación hidráulica del rio Bogotá realizadas por la CAR desde Alicachin en Soacha hasta la Calle 80 en Bogotá, y, así mismo,  señaló que se habilitará la construcción de  VIP en las zonas aledañas al rio Bogotá que estaban en riesgo de inundación.

El Estado tiene la responsabilidad de proteger la vida de los ciudadanos. La Constitución Nacional, las normas sobre ordenamiento territorial  y las políticas de gestión de riesgos vigentes a nivel nacional y distrital prohíben construir en zonas de riesgo y establecen la obligación de los organismos de control de verificar que esto se cumpla. Como conocedor y estudioso del tema de riesgos y cambio climático y en mi condición de exdirector del IDIGER, mi deber es pronunciarme al respecto.

La administración Peñalosa planea construir 6.129 viviendas en la porción del plan parcial Campoverde que presenta riesgo alto de inundación, por estar cerca de la confluencia del rio Tunjuelo al río Bogotá, en una de las zona topográficamente más bajas del occidente de la ciudad, y que el mismo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), contenido en el Decreto 190 de 2004) califica como zona de amenaza de inundación.

Los promotores del proyecto Campo Verde, entre los cuales se encuentra METROVIVIENDA, han buscado construir este terreno desde 2004, pero han enfrentado varias dificultades, entre ellas las inundaciones de  diciembre de 2011 en el proyecto vecino de El Recreo, también de METROVIVIENDA que llevaron a la actualización de los análisis de las condiciones de riesgo en el sector  y a la modificación de la zonificación por parte de FOPAE, hoy IDIGER, en el año 2013, que aumentó el área de amenaza alta de un 2% a un 60%, con la consecuente restricción de uso y ocupación. Este concepto, además, atendió los principios de la  Ley 1523 de 2012[1] y tuvo en consideración las incertidumbres sobre el comportamiento del río Bogotá en un contexto de cambio climático.

Este concepto fue analizado en detalle dentro de la apelación de una acción popular presentada por un ciudadano hace más de diez años, trámite en el cual los promotores privados del plan parcial tuvieron oportunidad de presentar sus propios conceptos y argumentos técnicos y en el cual la Sección Tercera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca decidió, el 5 de junio de 2014,  proteger el derecho colectivo a la prevención de desastres previsibles técnicamente y acoger la restricción de construcción establecida en el concepto de  FOPAE, ya mencionado.

En comunicación de marzo de 2016 el Director del IDIGER designado por el Alcalde Peñalosa  envió a la Secretaria de Hábitat envía un nuevo concepto que modifica la zonificación para habilitar nuevamente el 98% del predio de Campo Verde, en la cual  manifiesta que da  cumplimiento a los compromisos establecidos en reunión con los promotores del proyecto de Campo Verde del 27 de enero de 2016.  A continuación, analizo los argumentos para el cambio del concepto de riesgo alto:

-Se asume que el riesgo fue mitigado por las obras de adecuación hidráulica del rio Bogotá realizadas por la CAR desde Alicachin en Soacha hasta la Calle 80 en Bogotá, pero estas obras están inconclusas porque falta el tramo de la calle 80 en Bogotá hasta el puente de la Virgen en Chía en la denominada cuenca media del rio,  además faltan las obras de la cuenca alta. Mientras no se terminen todas las obras no existe certeza sobre el comportamiento hidráulico del rio, ya que lo que suceda aguas arriba afecta aguas abajo y,  aunque el predio Campo Verde está ubicado en el tramo donde ya se avanzaron las obras,  el riesgo sigue vigente.  Incluso podría aumentar por la reducción del tiempo de concentración de una creciente que se presente en la cuenca alta debido a la eliminación en el recorrido del río de meandros y zonas de amortiguación de crecientes.

-Se asegura que se mitiga el riesgo en las zonas adyacentes al río Bogotá con las obras de adecuación hidráulica basadas en dragado del río y construcción de jarillones para aumentar la sección o capacidad hidráulica y que de acuerdo con los estudios del Banco Mundial podrían transitar crecientes de periodos de retorno de hasta 500 años y por tanto aumentaría el borde libre de hasta 1 metro en el paso del rio Bogotá por la zona aledaña a Campo Verde. Esto no es cierto porque la velocidad de sedimentación, socavación de las orillas y deterioro de los jarillones es muy rápida por la dinámica del rio y las intervenciones antrópicas (residuos sólidos, basuras, excavaciones y sobrecargas realizadas por el hombre) como lo menciona la misma CAR en declaraciones a El Tiempo del 30 de Junio, lo que llevará a que la probabilidad de ocurrencia de inundación sea mayor a lo calculado en los modelos teóricos del Banco Mundial porque la capacidad hidráulica cambiará muy rápidamente. Incluso ninguna Aseguradora brinda cobertura por estabilidad de las obras por más de 5 años.

-Las modelaciones hidrológicas que utiliza el IDIGER para justificar el cambio del concepto técnico de riesgo de Campo Verde son incompletas y no tiene en cuenta los efectos del cambio climático. El soporte de la modelación hidráulica para asegurar la capacidad del río solo tiene en cuenta la influencia positiva de las obras hidráulicas diseñadas y desconoce la influencia negativa que genera las descargas de agua, de toda o parte de la ciudad, a manera de tormentas con periodos de retorno de hasta de 500 años que son ahora más frecuentes por efectos del cambio climático. Esta situación se presentó en diciembre de 2011 donde la inundación no fue por desbordamiento del rio Bogotá sino por reflujo e inundación del sistema de drenaje interno de la zona, que podría volver a repetirse. Más aun, el proyecto Campo Verde está en una zona topográficamente más baja y donde el recorrido de desagüe es mayor y en contrapendiente hacia la estación de bombeo Gibraltar que esta agua arriba de Campo Verde.

-El cambio de la zonificación de amenaza de inundación de alta a media no tiene ningún beneficio para el proyecto Campo Verde porque los efectos de una inundación con aguas provenientes del río Bogotá o del río Tunjuelo son igual de graves para la salud de la población en cualquiera de las dos zonas, por lo que es un error tener en cuenta solo las variables de periodos de retorno, área de inundación y alturas de la lámina de aguas y no incluir el  tiempo de inundación y la calidad del agua.

-No son confiables los argumentos de este nuevo concepto sobre la seguridad que ofrecen las obras de adecuación hidráulica del río Tunjuelo construidas en 2004, sobre todo cuando mencionan que están en mejor estado ahora tres años después de la elaboración del concepto en 2013. Eso es imposible porque en ese momento se identificaron socavaciones importantes que transcurrido el tiempo han tendido a degradarse, en lugar de mejorar.

Por lo anterior, no es aceptable que con este nuevo concepto el IDIGER considere resueltas las incertidumbres sobre el comportamiento del rio Bogotá y  pase por encima del principio de precaución que busca evitar que otras familias padezcan nuevas inundaciones técnicamente previsibles en la zona.

Peñalosa en su anterior administración promovió la denominada Ciudadela El Recreo aledaña a Campo Verde que fue afectada por las inundaciones asociadas al fenómeno de “La Niña” en diciembre de 2011, por eso debemos tener en cuenta distintos conceptos y estudios referidos a ese tema.  No podemos olvidar el pasado y menos las zonas de riesgo que son las zonas de futuros desastres.

Tampoco repetir lo decidido en el POT aprobado mediante decreto 619 de 2000 por el alcalde Peñalosa en su primer gobierno, que adoptó un concepto flexible de riesgo de inundación en el sector occidental de la ciudad, bajo el compromiso de que se adelantarían en el corto plazo (4 años) obras de mitigación, que solo se empezaron a construir luego de la tragedia del año 2011 y que apenas están en curso.

Ahora el Alcalde Peñalosa pretende habilitar para vivienda nuevas zonas de riesgo y, como si fuera poco, urbanizar la zona de protección y manejo ambiental (ZPMA) e intervenir la ronda del río Bogotá, soportado en las obras de mitigación que adelanta la CAR, las cuales, como su nombre lo indica, apenas disminuyen, pero  no eliminan el riesgo o incluso generan nuevos riesgos.

Lo que hay que tener en cuenta es que además de la tragedia de 2011, hoy existen nuevas normas nacionales, fallos judiciales, y estudios, por tanto, no es aceptable que prime el interés privado por encima de protección de la vida, nos más familias en zonas de riesgo, menos aún víctimas del conflicto armado, cuyos derechos deben ser reconocidos en condiciones de dignidad.

[1] Por la cual se adopta la política nacional de gestión del riesgo de desastres y se establece el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y se dictan otras disposiciones

 

Javier Pava Sánchez

Ingeniero, Especialista en Evaluación de Riesgos y Prevención de Desastres de la Universidad de Los Andes. Consultor de varias entidades nacionales en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, asesor del proyecto de prevención de desastres de comunidad Andina (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) PREDECAN, con experiencia de más 20 años y autor de varias publicaciones sobre la incorporación de la Gestión de Riesgos en el Ordenamiento Territorial, la Planeación del Desarrollo y el Manejo de Cuencas hidrográficas.

Más vistos esta semana

Columnas populares