Bogotá: Capital de la paz

10 junio, 2015 |

¿Cuál es la responsabilidad de Bogotá frente a la Paz?

 

Bogotá se ha movilizado masivamente por la vida y por la paz, cientos de ciudadanas y ciudadanos se expresan alegremente, gritando en las calles que ha llegado la hora de reclamar y comprometerse con el fin del conflicto, de abrazar el siglo XXI, de reconocernos todas y todos como parte de un país con un proyecto colectivo de nación y de sociedad incluyente, diverso y democrático. Muchos consideramos que el imperativo ético y político que tenemos los colombianos en estos momentos es la construcción de la paz, desde ya y sin esperar la firma de los eventuales acuerdos que le pongan fin a las hostilidades entre el Estado Colombiano y las FARC-EP, y frente a esta responsabilidad Bogotá, capital de la nación, podrá contribuir de manera determinarte.

La ciudad concentra el 17. 6% de la población del país y el 22.9% de la población urbana de la nación, en el 2013 participó con aproximadamente el 25% del Producto Interno Bruto, su presupuesto para el año 2015 asciende a 17.3 billones de pesos y su tasa de desempleo es la más baja de lo corrido del siglo XXI, situándose en Febrero de 2015 en 8.9%. Estos datos hablan de la dimensión de la ciudad y de su vigorosa dinámica económica y por tanto de las grandes posibilidades de jalonar al país hacia la paz, aún en medio de las dificultades coyunturales derivadas de la reducción de los precios de los commodities (petróleo, minerales, café, etc.).

Los resultados de la política pública de Bogotá son estimulantes y constituyen una orientación clara de cómo las entidades territoriales de la nación pueden contribuir efectivamente a la equidad.

Un aporte de Bogotá a la paz es consolidar el proceso de inclusión social, política, económica y cultural de la población, con énfasis en los más pobres y vulnerables, reduciendo la segregación y afianzándose como una urbe que hace de la diversidad su fortaleza. En esta materia, la tarea es profundizar la inversión pública y velar por su eficacia. Proyectos como el modelo de atención territorial y preventivo en salud, presente en toda la ciudad, que hoy atiende a cerca de 900.000 mil habitantes, concentrados en estratos 1, 2 y 3; la Ampliación de la atención integral a los niños y niñas de 0 a 3 años que ya cubre 225.000 mil infantes; los programas de educación con gratuidad y alimentación en todo el ciclo básico y medio, con el inicio de la formación desde los 3 años de edad y hasta el grado 12, con 200.000 estudiantes que ya tienen jornada extendida con acceso a las artes, la ciencia y la cultura. Vinculado con lo anterior y fundamental para la reconciliación del país, resultará el reconocimiento de por lo menos 400.000 víctimas que habitan en Bogotá, de la garantía de sus derechos y de su integración con dignidad a la vida cotidiana de la ciudad.

Este esfuerzo está acompañado de interesantes innovaciones en políticas como los Centros de Atención Movil a Drogodependientes, CAMAD; los Centros de Atención a Víctimas DIGNIFICAR; los Jardines infantiles Nocturnos y otros más, asociados al desarrollo de una institucionalidad social específica para el reconocimiento y la garantía de derechos que se ha ido configurando en Bogotá y que debe ser generalizada en el país, de la cual hacen parte entidades como la Secretaria Distrital de la Mujer y la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación.

Los resultados de la política pública de Bogotá son estimulantes y constituyen una orientación clara de cómo las entidades territoriales de la nación pueden contribuir efectivamente a la equidad. Por ejemplo, la medición de pobreza efectuada por el Departamento Nacional de Estadística DANE, muestra que la ciudad capital mantuvo en los últimos cuatro años la tendencia a su reducción, así en 2014, la pobreza monetaria extrema llegó a 1.9% y un desafío de Bogotá Humana es eliminarla definitivamente de la ciudad, lo cual podría ser realidad a finales de 2015. La pobreza multidimensional para Bogotá está aproximadamente en el 5.4% frente a un 21.9%  de la nación. Entre el 2011 y el 2014, la reducción fue de 6.5%, lo cual significa un avance significativo pues por lo menos quinientas mil personas (500.000) han visto sus condiciones de vida mejoradas en los últimos tres años. Este índice,  integrado por cinco variables que incluyen condiciones educativas del hogar, condiciones de la niñez, la salud, el trabajo, el acceso a servicios públicos domiciliarios y las condiciones de vivienda, muestra el impacto que ha tenido el esfuerzo presupuestal, programático y operativo del Plan de Desarrollo de la ciudad en la perspectiva de avanzar en una sociedad más incluyente.

La inclusión, el respeto a la diferencia y una vida digna son esenciales para una sociedad moderna, pluralista y democrática, condiciones para construir una paz sostenible y este es el camino que recorre Bogotá y que puede ser emulado y mejorado por otras entidades territoriales de nuestro país.

Mauricio Katz

Sociólogo, con máster en Ciencias Política y Relaciones Internacionales. Tiene experiencia creación de programas de diseño y desarrollo regional. @zatzmauricio

Recomendados

Más vistos esta semana

Columnas populares