Plantas de tratamiento de aguas residuales ¿inoperables?

Está abierta la licitación para el diseño y la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales Salitre, que permitirá aumentar su capacidad  hasta 8 m3/segundo,  y que da cumplimiento de una de las muchas ordenes de la sentencia del Consejo de Estado sobre el río Bogotá. Esa sentencia establece que la CAR es la responsable por la construcción y la Empresa de Acueducto de Bogotá EAB por la operación y mantenimiento. La tecnología que seleccione la CAR será determinante en los costos que deberán asumir los usuarios de la EAB. Sin embargo, no ha existido suficiente debate al respecto.

El proyecto cuenta con la financiación del Banco Mundial entidad que establece como criterio prioritario para la adjudicación el menor valor de la obra y, de hecho, en los términos de referencia no está incluido como criterio de selección los menores costos de operación y mantenimiento.  Algo similar ocurrió en años anteriores cuando la CAR construyó varias plantas de tratamiento de aguas residuales para los municipios de la cuenca del Río Bogotá, que no fueron recibidas por los alcaldes debido a sus elevados costos de operación. ¿Se podrá hacer algo para prevenir semejante problema?