Stephanía Pinzón Hernández

Licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia. Máster en Derecho con Perfil Investigativo de la Universidad Nacional de Colombia. Estudios en comunicación política en la Universidad Complutense de Madrid. Integrante de la Revista Hekatombe.

De la paz y Peñalosa

Hace unos días cuando decidía entre ir de pie en el bus o ir de pie en el TransMilenio pasó junto a mí un muchacho simpático, medio calvito pero con una barba bonita. Además de eso, me llamó la atención que llevaba en la maleta un botón del SI. Lo primero que pensé fue ‘la paz es linda, linda’.

12/10/2016

Lo que Peñalosa se llevó

Hace unos días vi de nuevo “Lo que el viento se llevó”, una de las mejores películas y adaptaciones en la historia del cine. Mientras transcurría iba pensando en Bogotá. No pude evitar comparar la ciudad con Tara. Aunque el periódico El Tiempo, Enrique Peñalosa, ¿Daniel Mejía o Miguel Turbay? (ellos me confunden no se sabe quién hace qué) o la misma Conchi así toda fachi-onista, no logran convencerme de que Bogotá sea Mejor para Todos. No lo es para los habitantes de calle, después de la eliminación del Camad o los cierres de los Centros Día y Centros Noche.

24/08/2016

¿Cómo goza la gente en Bosa?

No me imagino un día en la vida de alguien que vivirá en Campo Verde, horas de bus para llegar a cualquier lugar, malos olores en su casa, la angustia de una inminente inundación, la revictimización a la orden del día. Si ahora me pregunto ¿cómo goza la gente en Bosa? Después de esta construcción ¿seguirán gozando? ¿tendrán razones para gozar?

10/07/2016

Sopor, TransMilenio y héroes encubiertos

“Estación Socorro” dice el acosador telefónico, salgo del sopor, me pasé de parada. Disimulo para que no se note y poder bajar con dignidad. ¿A quién le pedimos socorro con estas medidas desordenadas y peligrosas que poco o nada aportan a nuestra seguridad? “Estación Consuelo” dice la voz. Me bajo del articulado y busco qué tomar para llegar a mi destino, me voy de la estación sin consuelo alguno. Peñalosa, en sus manos dejamos este día que ya pasó y la noche que llega. Porque la noche es oscura y llena de horrores.

20/06/2016

Me siento gorda y nerviosa de tanto twitter

Llevamos en ese círculo vicioso mucho tiempo, donde nuestra rabia se manifiesta en 140 caracteres, arrobas y numerales, en fotos con cartelitos y profundos análisis para el Facebook y pare de contar. No nos digamos mentiras estar pegados desde las 7:00 p.m. un día cualquiera con otras personas, trinando sin parar hasta subir una tendencia y mantenerla, no ha logrado mayores resultados, no es una forma efectiva de presión social. Funciona si es complementaria de la movilización social en las calles.

04/06/2016

De monotemáticos y cicatrices sexys

Empiezo estas líneas confesando que la gente monotemática me aburre, los hombres que solo hablan de fútbol son tediosos, así como los que solo hablan de política o revolución y más cuando lo hacen como estrategia de conquista: “hola, soy comunista, tengo una puñalada” mientras se acaricia su linda barba, aunque sean detalles que enamoran, por lo menos en mi caso, sobretodo esas cicatrices sexys, el que sean reiterativos les quita cualquier cosa interesante que puedan aportar.

24/05/2016

Shakira y la política distrital

Siempre perfecto, así sea bailando salsa choque, en su despacho o en cicla. Como protagonista en las editoriales del periódico El Tiempo siendo víctima de la ciudad y no victimario. Entregando cuanto puede a privados, destruyendo el ecosistema (aunque quiere ver venados corriendo en las calles de la capital) y robando mi tranquilidad así como la de los capitalinos, asesinando cualquier esperanza de una ciudad realmente para todos.

16/05/2016

Enrique Peñalosa, el hombre que me roba el sueño desde enero

 

05/05/2016

Crónicas de buseta

Casi toda mi vida laboral se ha desarrollado cerca de mi casa, teniendo así el privilegio de almorzar en la comodidad del hogar. Escuchaba eso sí, las quejas de compañeros del trabajo por trancones, horas de viaje, y muestras de afecto o interés no solicitadas por parte de algunos caballeros, temas que para mí eran lejanos, lo más cercano que conocía de un trancón era el de cobijas. Pero las cosas buenas no duran para siempre, éste año tengo que irme en buseta hasta el trabajo.

20/04/2016