The Cove y Racing Extinction: la sexta extinción

20 noviembre, 2015 |
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A las 12:26 del 11 de noviembre de 2015 Louis Psihoyos entró en el auditorio A-B del edificio Mario Laserna en la Universidad de los Andes en el centro de Bogotá. “Cuántos de ustedes hablan inglés” preguntó el director galardonado con el premio de la Academia a mejor documental por The Cove. La mayoría de asistentes levantaron la mano.

El objetivo del documental es claro: probar que los pescadores, en medio de una red ilícita, matan indiscriminadamente cerca de 23 mil de delfines al año.

“The Cove se convirtió en el documental más premiado de la historia. Ha ganado más de 70 premios incluidos el Sundance Film Festival y los premios de la Academia. El documental no lo hice para ganar premios, de hecho ni siquiera sabía que estos premios existían” contó Psihoyos a modo de introducción para el mítico documental. “La razón por la cual yo hago documentales es para crear un cambio social (…) Yo quiero cambiar sus corazones para que así podamos cambiar la cultura. Nos vemos en 90 minutos, gracias por venir”.

The Cove (La ensenada), como su nombre indica, habla sobre lo que sucede dentro de una ensenada de la que no se sabe mucho y se sospecha bastante. Con Ric O’Barry como uno de los protagonistas, el documental muestra la captura y matanza indiscriminada de delfines en la costa de Taiji, Wakayama, Japón. O’Barry, un activista conocido por las autoridades de diversos países, luego de pasar a la historia como el entrenador durante 10 años de el famoso delfín Flipper, ha pasado 30 años intentando revertir ese negocio del que fue parte, en donde priman la captura, venta, cautiverio y matanza de los delfines.

Todo el auditorio está de pie y aplaude sin cesar al fotógrafo de Iowa que en 2009 reveló esta información al mundo. Pasan varios minutos hasta que interrumpe al público.

De la mano de Psihoyos, y de un excelente equipo que incluye diseñadores de escenografía de Universal Studios, expertos en logística de conciertos, buceadores que bajan hasta 80 metros de profundidad en mar abierto, y la más alta tecnología, se gesta The Cove con un meticuloso plan que incluye romper la ley y arriesgar sus vidas. El objetivo es claro: probar que los pescadores, en medio de una red ilícita que promueve el mercado de carne de delfín y delfines para acuarios, matan indiscriminadamente cerca de 23 mil de estos animales al año.

Luego de 90 minutos de tensión, dolor y añoranza del documental que fue catalogado como thriller por su propio director, puede decirse que hace un llamado a todo el mundo sobre lo que ocurre con estos animales, pero sobre todo muestra la cantidad de factores que van en contra de hacer algo al respecto y del gran impacto que se logra si estas barreras se vencen. El nivel de investigación, la calidad de producción, inversión y la dedicación que denota el documental dejan claro por sí solos las razones por la cual ganó más de 70 premios y logró reducir los 23 mil delfines asesinados a 6 mil anuales.

“Le enviamos una copia de The Cove y Blackfish  a todos los inversionistas de Sea World. Tuvieron pérdidas por 1 billón de dólares en un solo día”.

Todo el auditorio está de pie y aplaude sin cesar al fotógrafo de Iowa que en 2009 reveló esta información al mundo. Pasan varios minutos hasta que interrumpe al público “Gracias, gracias. Yo hice este documental en el patio de mi casa, y en ese momento, en el 2009, pensé ¿quién vendría a ver un documental sobre delfines que son asesinados? Resulta que hay millones de personas que les importa, y ahora podemos usar a todas esas personas y a ustedes para hacer la diferencia”. Habla sobre cómo las redes sociales son indispensables para unir a las personas en una causa y dice “No estamos haciendo una película, estamos iniciando un movimiento. Cuando hacemos un filme no paramos cuando termina. Le enviamos una copia de The Cove y Blackfish, un documental sobre orcas en Sea World dirigido por Gabriela Cowperthwaite, a todos los inversionistas y a las 10 compañías principales que dirigen Sea World, fueron casi 300 copias, esto coincidió con las leyes que se establecieron en California sobre este asunto y se reflejó en que Sea World tuviera pérdidas por 1 billón de dólares en un solo día. Este es el poder de los filmes”. Siguió su segundo y nuevo documental: Racing Extinción.

La idea le vino a la cabeza un domingo luego de hacer The Cove, cuenta Psihoyos. “Estaba con mi amigo Michael Novacek el director del American Museum of Natural History (Museo Americano de Ciencias Naturales) de Nueva York y él habló acerca de cómo estamos perdiendo especies más rápido de lo que los humanos se reproducen y pensé que eso era bastante triste”, luego de hablar sobre la acidificación del mar y de cómo era inevitable la pérdida de ciertas especies marinas, el amigo de Psihoyos habló sobre una extinción masiva, “¿Extinción masiva? ¿Cómo los dinosaurios?”, se preguntó Psihoyos’. “En el Sundance Film Festival del año siguiente decidí hacer un documental acerca de la que creo que es la historia más importante del mundo. Me tomó seis años hacerlo, salió hace un mes y medio y creo que ustedes son los primeros sudamericanos en verlo”. Así, el auditorio inundado con aplausos quedó inmerso frente una pantalla gigante a punto de presenciar el estreno de Racing Extinction (La carrera de la extinción).

“Me tomó seis años hacerlo, salió hace un mes y medio y creo que ustedes son los primeros sudamericanos en verlo”.

El documental habla sobre cómo alrededor del mundo se extienden diferentes redes ilegales de tráfico y matanza inconmensurable de animales, y cómo estas redes tienen su origen en Asia. De nuevo, con un plan digno de las películas de acción más emocionantes, un nuevo equipo convocado por Louis Psihoyos, se lanza a una aventura dónde está en juego su vida y la de millones de animales. Muestran el tráfico de aletas de tiburón, carne de ballena, piel de tortuga, órganos de manta rayas, muestran al último ejemplar de una especie de ranas, los últimos ejemplares de una especie de pájaros, revelan sonidos de especies que ya están extintas, explican cómo la sobreproducción de dióxido de carbono (CO2) ha causado una acidificación en el mar y eso cómo culmina en la extinción de varias especies marinas y en en un daño permanente a los humanos. Pero no todo está perdido. Con la convicción de exponer esta situación al mundo, con equipos de la más alta tecnología, Psihoyos y su equipo se toman Nueva York una noche inesperada. Proyectan en los edificios más emblemáticos las imágenes de estas especies, las cifras de pérdidas y la sobreproducción de CO2. Miles de personas salen a verlo, unas lloran, otras graban y toman fotos, todas anonadadas. Mientras el público tiene el corazón en la mano, pasan las imágenes y para culminar con broche de oro empieza a sonar la inigualable voz de Jane Goodall. El documental se acerca a su fin y es Goodall la que nos dice que sí hay esperanza. Que aún vale la pena hacer algo por salvar este mundo.

Con equipos de la más alta tecnología, Psihoyos y su equipo se toman Nueva York una noche inesperada. Proyectan en los edificios más emblemáticos las imágenes de especies traficadas ilegalmente, las cifras de las pérdidas y la sobreproducción de CO2.

Vuelve el aclamado director a la tarima del auditorio. Vienen las palabras de Norma Cuadros, directora de Planet On, Felipe Cabrales, gerente general de Discovery Networks Latin America/US Hispanic para Colombia y una charla con Susana Caballero, profesora de la Universidad de los Andes y Manuel Rodríguez, ex ministro del medio ambiente, en donde habló de su experiencia como director, fotógrafo, de su estilo de vida y el impacto que ha tenido su trabajo. Louis Psihoyos concluyó en el centro de Bogotá sentado en el auditorio principal de la Universidad de los Andes que las personas no cambian basándose en la ciencia, cambian con base en lo que sienten y dice “una persona sí puede hacer la diferencia”. Él, sin duda, la hizo.

El estreno de Racing Extinction en latinoamérica será el 2 de diciembre de 2015 por Discovery Channel a las 9 pm.

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