Motos: ¿problema o solución en Bogotá?

19 julio, 2015 |
2053
Foto: Carlos Felipe Pardo

La discusión sobre motocicletas en Bogotá hasta el momento, sólo ha tenido dos opciones: estar a favor de su uso o estar en contra.

Una discusión como esa es estéril y debe avanzar hacia algo que comprenda mejor la problemática de este modo de transporte, legitimarlo y encontrar soluciones para que – aunque sea un modo de transporte con posibles efectos negativos – pueda contribuir a la movilidad de una ciudad.

A principios de julio se lanzó el libro «La motocicleta en América Latina» de la Corporación Andina de Fomento (CAF) donde se realizó un estudio cualitativo (entrevistas) y cuantitativo (encuestas y modelos matemáticos) en cinco ciudades de América Latina (Bogotá, Barranquilla, Caracas, Sao Paulo y Buenos Aires) con el cual se buscaba comprender mejor la compra, uso, venta de motocicletas y las características que le atribuyen sus usuarios. La investigación se centró en conocer lo que otros países habían hecho para afrontar la problemática de las motocicletas, lo que ya se había encontrado en investigaciones de Asia, Europa y Estados Unidos (y algo en Brasil) y compararlo con ese primer ejercicio de investigación para las cinco ciudades de América Latina.

Como era de esperarse, el estudio encontró que la motocicleta tiene las mismas características y condiciones que otras regiones del mundo (mejora la movilidad, incrementa la posibilidad de empleo) pero que al mismo tiempo también tiene riesgos considerables en términos de seguridad vial, contaminación y que el transporte público pierde muchos usuarios cuando se utiliza más la motocicleta.

IMAGINA BOGOTÁ- CICLOS VICIOSO Y VIRTUOSO

CICLOS VICIOSO Y VIRTUOSO (Fuente: Rodriguez, Santana y Pardo, 2015)

También se encontraron temas más específicos para América Latina: que no se ha regulado de manera adecuada y esto ha exacerbado los problemas, que el entorno social tiene un papel fundamental en el uso responsable (y la compra y venta) de la motocicleta, y que hay condiciones laborales que empeoran los problemas de seguridad vial – por ejemplo, el pago «a destajo» (por entrega) a los conductores de motocicleta que trabajaban con domicilios.

No hay una política concreta para afrontar el tema de motocicletas en Bogotá (ni en Colombia)

No es necesario resumir la investigación completa, los detalles completos del estudio están disponibles en acá, y las presentaciones que se dieron durante el lanzamiento (de otras investigaciones más concretas a ciudades colombianas) se pueden consultar acá. Pero sí es relevante para Bogotá, y lo que se pudo ver durante el evento es que no hay una política concreta para afrontar el tema de motocicletas en Bogotá (ni en Colombia), no existen dependencias distritales o nacionales que se dediquen a este tema ni existe un conocimiento detallado de este vehículo. No obstante, sí es claro que el uso de la motocicleta ha generado problemas de seguridad vial, fuga de usuarios de transporte público y contaminación como ya se vio en la investigación de CAF. También es claro que la industria tiene una estrategia completa para continuar la distribución de motocicletas en las ciudades colombianas (incluso que habrá una fábrica de motocicletas Hero cerca de Cali pronto), y que existen (ya desde hace varios años) diferentes asociaciones que buscan defender a los usuarios de la motocicleta y hasta cierto punto educarles. Tal vez las motocicletas son el vehículo donde más acción hay desde el sector privado (y sociedad civil), pero donde menos acción concreta o coordinada existe desde el Gobierno – en el evento ni siquiera se vio a la Secretaria de Movilidad de Bogotá (aunque algunos funcionarios sí asistieron pero no expresaron su opinión).

FIGURA ANALISIS CUALITATIVO Fuente: Rodriguez, Santana y Pardo, 2015

FIGURA ANALISIS CUALITATIVO Fuente: Rodriguez, Santana y Pardo, 2015

La investigación de CAF sugiere varios puntos a trabajar: reconocer a la motocicleta y sus usuarios como un actor legítimo en la movilidad; atender los retos de seguridad vial que se presentan; y atender retos emergentes de nuevos vehículos y nuevas tecnologías de propulsión, la posibilidad de integrar la motocicleta al transporte público de manera complementaria, mejorar sus zonas de estacionamiento, la motocicleta como herramienta de trabajo y vehículo familiar, la homologación de vehículos y cascos y el reconocimiento de los usuarios y su poder en política pública.
Todo esto es de gran importancia y se puede aplicar al caso de Bogotá, y ojalá sirva como una oportunidad para fomentar una política completa hacia las motocicletas en la ciudad.

@carlosfpardo


El autor fue el editor y coautor del libro descrito aquí y organizador del evento de lanzamiento.

Carlos Felipe Pardo

Psicólogo colombiano con maestría en urbanismo de la London School of Economics dedicado a proyectos relacionados con políticas de transporte, desarrollo urbano, cambio climático e iluminación urbana a nivel local e internacional. CarlosFelipe ha realizado asesorías técnicas sobre estos temas en más de 30 ciudades de Asia, América Latina y África. Esto ha sido complementado con contribuciones bibliográficas con organizaciones bilaterales y multilaterales. También se ha desempeñado como coordinador del «Proyecto de Transporte Urbano Sostenible para América Latina y Asia» de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), director para Colombia del ITDP y coordinador de América Latina para la red Slocat. Actualmente es el Director Ejecutivo de Despacio.org.

Últimas Historias

Más vistos esta semana

Columnas populares