¿La presión demográfica hace irremediable la urbanización de la Reserva Thomas van der Hammen?

1 abril, 2016 |
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El pasado 30 de marzo se realizó en el Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Nacional de Colombia un Foro “En busca del equilibrio: Planeación ecológica y urbana en Bogotá”, organizado por los estudiantes de las Maestrías de Medio Ambiente y Desarrollo y Seguridad Alimentaria y Nutricional. Participaron Manuel Rodríguez, Julio Carrizosa, Luis Olmedo, María Mercedes Maldonado, Gustavo Carrión, Fernando Gómez y el Director de la CAR, Néstor Franco.

Además de los datos ambientales y aquellos relacionados con la historia de declaratoria de la Reserva, o la discusión jurídica, en esta ocasión María Mercedes Maldonado abordó la discusión de los datos de crecimiento demográfico y las necesidades de suelo.

Como se evidenció en el Foro, dos aspectos estarán en juego en la decisión de sobre la reserva Thomas van der Hammen: la solidez de los estudios científicos que presente la administración distrital para demostrar que no es pertinente destinar esta zona a la conservación ambiental, bajo los criterios de conectividad de distintos ecosistemas que planteó el profesor van der Hammen y de protección del recurso hídrico que han confirmado o desarrollado alrededor de 60 investigaciones en un periodo de 25 años.

Sin entrar en detalle del suelo urbano con tratamiento de desarrollo hay suelo urbanizable en el norte, sin tocar la Reserva.

De otra parte, destinar a usos urbanos una valiosa zona ambiental y de gran riqueza agrológica solo se justificaría si no existiera ninguna otra alternativa de crecimiento para la ciudad y la convirtiera en la única posibilidad de proporcionar calidad de vida a la población. Por supuesto, para ello habría que aceptar el supuesto de que contar con un gran parque urbano de conservación no es contribuye significativamente a mejorar la calidad de vida de todos los bogotanos. Es más, las normas nacionales exigen esta justificación.

Las cifras presentadas por Maldonado para 12 años, que es el periodo legal de vigencia de las normas estructurales de un POT, se muestran en la presentación adjunta y se resumen así:

1 ) No es cierto, como dice el Alcalde Peñalosa, que haya un déficit de 300.000 viviendas. Peñalosa pone en el mismo saco déficit cuantitativo y cualitativo, que son dos cosas distintas. Déficit cuantitativo (vivienda en riesgo no mitigable, hacinamiento crítico y condiciones de estructura de la vivienda que hacen muy difícil su mejoramiento) es de 87.262 según la Encuesta Multipropósito de 2014, que muestra que dicho déficit se ha reducido.

2 ) Solo existen proyecciones de población (distinto a estimaciones matemáticas) elaboradas por el DANE, para el año 2020. El Secretario de Planeación ha indicado que para tener certeza respecto a proyecciones para un periodo más amplio habría que contar con un nuevo censo. Esta es una de las razones por las cuales los POT se formulan para periodos más cortos, por la dificultad de contar con proyecciones demográficas sólidas.

3) Entre 2016 y 2028 la población de Bogotá crecerá aproximadamente en 1.300.000 personas y llegará a una tasa de crecimiento del 1% anual (se insiste que a partir de 2020 se trabaja con estimaciones matemáticas, porque no hay proyecciones).

Se estima que Bogotá tendrá 405.000 hogares nuevos en ese periodo, llegando al final a un promedio de 2,7 personas por hogar (hoy está en 3.2). El hecho de que sean hogares más pequeños favorece las posibilidades de densificación.

4) Haciendo un cálculo de 100 viviendas por hectárea (menor que el que el Alcalde propone parpa la zona norte), se necesitarían 4920 hectáreas para cubrir el déficit cuantitativo y los nuevos hogares que se formen.

5) ¿Bogotá cuenta con ese suelo sin tener que destruir la Reserva Thomas van der Hammen? Sí.

Suelos

Bogotá sí cuenta con suelos, a parte de los de la Reserva

Ese suelo corresponde a planes parciales aprobados durante las administraciones anteriores, y no ejecutados aún, a terrenos sin desarrollar en el perímetro urbano, entre otros. Los más importantes datos son:

En la zona norte hay suelo que se puede construir, en alta densidad, sin tocar la reserva Thomas, como se muestra en el plano a continuación.

PiezasBorde

Hay potencial de densificación de manera inmediata en 3.500 hectáreas, con densidades menores a las que propone Peñalosa. Para el Alcalde supuestamente es más fácil urbanizar el norte y realizar todas las inversiones de servicios públicos y movilidad que continuar el proceso de densificación de las áreas centrales, haciéndolo cada vez más mejor con espacio público y transporte masivo, como el Metro.

El plano muestra que en el norte, además de la Reserva, hay suelo rural, suelo de expansión urbana y suelo urbano aún sin desarrollar.

Densificación

Finalmente, en la presentación se hizo una pregunta relevante: Aunque los estratos 1 y 2 representan el 51% de la población de Bogotá, el proyecto de Plan de Desarrollo “Bogotá mejor para todos” contempla para los 4 años del Plan la gestión de solo 150 hectáreas para vivienda de interés prioritario, mientras que para Ciudad Paz están contemplados 18 mil hectáreas, 6000 en la zona norte. ¿Cuál es la apuesta social que hay detrás del modelo expansivo que propone el Alcalde?  ¿Para qué usos se destinará ese suelo? Si es para estratos 4, 5 y 6 que representan el 13% de la población se tomará mucho más de 50 años.

Ver presentación completa:

El Editor

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