Blackfish, Death at Sea World y Naomi Rose: el inicio de la historia

20 noviembre, 2015 |
828

Sea World es el famoso parque acuático ubicado en Orlando, Florida. Death at Sea World (Muerte en Sea World) es un libro que se inspira en la historia de la Dra. Naomi Rose, una bióloga Ph.d experta en orcas, que advierte acerca del maltrato animal que se lleva a cabo en este parque y las consecuencias de tener en cautiverio a las inconfundibles orcas, o ballenas asesinas. Blackfish es el documental que se inspira en el libro, y que sigue la historia de Tilikum, un ballenato de orca que ha sido separado de su madre desde pequeño y que luego de haber estado en un estanque a las orillas del mar, fue trasladado al famoso parque Sea World donde ha pasado el resto de su vida y asesinó a tres entrenadores. Con esta información al día, el 12 de noviembre de 2015 en el auditorio Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes se presenta la conferencia “Mamíferos marinos en cautiverio” presentado por la Dra. Naomi Rose.  

Naomi Rose

Naomi Rose – Foto: Juliana Díaz

“Quisiera dar esta conferencia en español, yo entiendo todo lo que me digan, pero no puedo hablar el español” son sus primeras palabras. Luego, pregunta quiénes vieron el documental, a lo que más de medio auditorio levanta la mano y dice “hoy les voy a hablar del impacto que produce el cautiverio en el bienestar de las orcas”. Quienes vieron el documental ya saben que todo inicia con la captura de Tilikum a los dos años de edad, en el mar abierto en la costa de Islandia. Primero lo compra un parque pequeño, donde lo entrenan por primera vez y lo exhiben a los turistas. Allí, ven una primera muestra de agresividad, cuando le arranca una extremidad a un entrenador. Por esta razón, el parque decide venderlo y es Sea World quien lo compra. Allí, todos están fascinados por la nueva orca que ha llegado a los tanques del complejo. Un macho perfecto para reproducir y  mantener la clase adecuada de orcas que requiere el parque: sin agresividad y fáciles de entrenar. La orca al inicio es dominada por las hembras que ya se encontraban en los tanques, y sin ninguna justificación Tilikum sufre golpizas por parte de las hembras. Los entrenadores logran domar a la ballena, hacen sus espectáculos y creen tener el mejor trabajo del mundo: trabajar con animales. Pero no saben que la razón por la que ha llegado a sus manos es porque ha atacado a una persona.

“No hay forma de que estas compañías como Sea World puedan mejorar las condiciones de cautiverio para que lleguen a un nivel aceptable. No lo pueden hacer. La única solución a los problemas de bienestar a los que se enfrentan estos animales en cautiverio es que no los tengan en cautiverio. Esto no es específico para las orcas, esto también abarca una gran cantidad de especies que se encuentran en estas condiciones. Sin embargo, las orcas son demasiado grandes, demasiado complejas en su comportamiento social, demasiado inteligentes y con un amplísimo espectro como para mantenerlas en cautiverio” dice la Dra. Rose. También menciona temas relacionados al bienestar y la conservación, el libre espectro y el cautiverio, el espacio, el comportamiento social, la calidad y complejidad del ambiente marino, y las restricciones de comportamiento. Con datos, cifras, escalas de proporción, la información de Naomi Rose explica a la perfección lo que se veía en el documental: la razón por la cual Tilikum desarrolló comportamientos agresivos.

Las ballenas nunca adoptan una posición vertical, es no es natural, que miren hacia arriba. En Sea World, todo el tiempo miran hacia arriba porque de allí es de donde viene la comida.

En un día normal, una orca salvaje puede llegar a nadar 600 pies (200 m. aprox) de profundidad en el mar. El tanque más grande de Sea World tiene alrededor de 8 metros. Las ballenas nunca adoptan una posición vertical, es no es natural, que miren hacia arriba. En Sea World, todo el tiempo miran hacia arriba porque de allí es de donde viene la comida. Hay casos en donde al estar en esta posición la cola de las orcas toca el fondo del tanque, esto desarrolla problemas de visión, entre otros, porque reciben más luz ultravioleta de la que deberían. Cada vez que haya una foto en donde estos animales, orcas o delfines, aparezcan mirando hacia arriba, es porque están en cautiverio.

Además, por naturaleza las orcas no tienen las aletas dorsales dobladas, como Willy la ballena de “Liberen a Willy” o como Tilikum. En Sea World le dicen a los asistentes que es muy común que eso pase en las orcas salvajes, que casi el 25% tiene aletas dobladas, pero la verdad es que no es común, tan solo el 1% de la población nace con esa característica. El asunto es que es bastante común que las orcas en cautiverio de Sea World tengan esa característica y es porque hacen inseminación con los genes de Tilikum, de modo que él es el macho reproductor de toda una generación de orcas criadas en el parque. Tampoco existe en las orcas salvajes el comportamiento de atacarse unas a otras, y nunca se ha reportado un ataque de una orca a un humano en el mar abierto.

Este tipo de confinamientos son los que las lleva a desarrollar una serie de problemas visuales, de dentadura y mentales, que hacen que la orca sea propensa de iniciar comportamientos agresivos. Todo esto únicamente ocurre en cautiverio. Blackfish lo muestra y la Dra. Rose lo explica.

La expectativa de vida de una orca en cautiverio es en promedio de 35 a 40 años, y claro que en las instalaciones del parque dicen que es un promedio que supera la cantidad de tiempo que viven las orcas salvajes. De nuevo, esto no es verdad. Las orcas tienen la expectativa de vida igual a la de un humano, pueden llegar a vivir 100 años. ¿Y por qué es tan importante todo esto? En Bogotá, en Colombia, no hay orcas. De hecho, en Latinoamérica solo hay registrada una orca en cautiverio en Argentina. Entonces, ¿qué nos concierne a los bogotanos que Sea World maltrate o no a estos animales y que haya una persona llamada Naomi Rose que ha dedicado su vida a liberarlas? Jane Goodall lo explica muy bien cuando dice que “para ayudar a los chimpancés, hay que ayudar primero a las personas”. El cautiverio de orcas, o el de cualquier animal, la extinción de las especies y todo el tema del medio ambiente es tan solo un reflejo de la humanidad. Y nosotros somos parte de ella.

 

Últimas Historias

Más vistos esta semana

Columnas populares